Puede que encuentres lo mejor, o los momento más vulnerables, y en esos momentos, lo más grandioso de tu ser. Es así como llego a la conclusión de crear una noche (o día, dependiendo la hora en que sea leído) de confesiones... Confesiones adolescentes, dolientes por el sentimiento que mueve al mundo...
He aquí pues, un poco de lo que, hasta hace algunos días sentía... Con buenas noticias respecto a la entrada pasada, ya que la buena Mariel anda fuera, con su familia y amigos, un gustazo enorme... Ahora si, procedo a rodearlos de mi nostalgia habitual. Porque todo cabe en un...
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He de confesar que...
He de confesar que me siento insegura de perderte aunque sea por un minuto, que quisiera retenerte por siempre mi lado, violando de tu libertad.
He de confesar que después del poco, mucho tiempo desenredando mis tristes recuerdos tras tu partida, lo único que quiero es acariciarte otra vez.
En un parque, en el mismo precipicio...No pediría más que estar sentada a tu lado contemplando el vacío que nos espera ... Recostada en tu pecho, escuchando los latidos discordes de tu extraño corazón.
He de confesar que pasar mis dedos entre tu suave cabellera se ha convertido en una exitosa terapia para superar mis temores de existencia. Que cuando aspiro tu aroma me elevas más allá de lo que cualquier droga pudiera hacerlo.
He de confesar que no tengo más remedio que mirarte de frente y que, encontrarme en tus ojos ha sido el único alimento que me ha llenado de más vida que cualquier manto lácteo materno.
Dentro de paredes de cristal, rodeados de millones de ojos, mi valor acrecienta cuando eres indiferente al mundo menos al mio. Qué olvido cualquier noción de tiempo, incluso me olvido de que estamos juntos porque formamos un unísono.
He de confesar que cuando duermo sin ti despierto sobresaltada al encontrarme dentro de un cubo con sólo un pedazo de ser, que falto de extremidades se vuelve inútil a la existencia.
He de confesar que todas las palabras que digo por ti son de una sinceridad impecable, que mis pensamientos se obscurecen llenos de ti.
He de confesar que las mentiras para mi han sido un tanque que oxigena mis rotos pulmones, dan esperanza ciega a mis anhelos y renuevan mi creencia en que lo nuestro aún existe. He de confesar que mi estúpida sapiencia sigue creyente en que tu ausencia terminará en el momento menos esperado -pero demasiado deseado-... Sólo dos palabras sirven para terminar con la insensata confesión... He de confesar que: 1)TE 2)EXTRAÑO... Y dos palabras más a la confesión... He de confesar que: 1)TE 2)AMO.
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