lunes, 8 de agosto de 2011

Cuando uno no se siente bien ...¿se siente mal? (!)


Una pregunta torpe, pero incierta...
Un pretexto para escribir a lo que llena mi mente, recuerdos, recuerdos...Vivimos de recuerdos, pero también de esperanzas, muchas, demasiado ingenuas para ser concebidas... Hoy les platico - de modo bastante dramático- un poco de esas esperanzas provocadas por compartir con un ser amado, esas esperanzas que se niegan a abandonarlo, aún a sabiendas de que todo es imposible... Con ustedes

ESPERANZA ABSURDA

Voces silenciadas en el interior de un aturdido ser. Olvida pronto y no aprende la verdad, siempre voltea y pierde de vista el verdadero sentido de la efímera existencia.
No logró apoderarse si quiera de sus sentimientos, ha dejado que el viento lo lleve donde quiera, no opone resistencia con tal de estar en su presencia.
Obtiene obscuras y borrosas imágenes volátiles… no puede ocultar su consternación, pero tampoco puede –y quiere- evitarlas…le recuerdan que existieron alguna vez y eso es suficiente para mantenerlo a flote.
Brillantes historias se cruzaron por su camino, más se deja vencer por ese tormento que alimenta su amor propio. Decide acercarse más, cuando aquel se va.
De repente emergen seres que pretenden acercarlo a un lugar más seco, donde obtenga un poco de protección… pero decide seguir, aferrarse a recuerdos huecos, absurdos, donde nada da esperanzas, pero donde puede seguir sintiendo el viento.
Aparece de repente, cada que se le ofrece salir, un rato. Y es suficiente, un instante, un solo toque sobre su piel, eso es suficiente para volver a entrar en los pantanosos y obscuros terrenos del amor no correspondido.

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